
Su técnica era siempre la misma. Verónica Elisabeth P. M., de 34 años, y su cómplice María Sary C. B., de 26, se metían en discotecas frecuentadas por cuarentones y ligaban con algún cliente. Después, se dirigían a la casa de éste con la intención de tomar la última copa o mantener relaciones sexuales. Pero su objetivo era muy distinto. Drogaban a sus víctimas y las desvalijaban. Se llevaban todos los objetos de valor que hallaban en la vivienda. Lo llamaban el beso del sueño. Pero al menos en dos ocasiones se excedieron en las dosis y causaron la muerte a dos hombres. Una de ellas ocurrió en abril de 2007 y otra, en marzo de este año. (El Pais e Corriere della Sera)
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El beso del sueño suona benissimo, ma queste ragazze avevano messo in piedi una vera e propria azienda visto che nelle loro abitazioni le forze dell'ordine hanno rinvenuto: televisori, computer portatili, videocamere e macchine fotografiche, gioielli, orologi, Mp3 e cellulari rubati nelle case delle vittime. Quando si dice perseguire un'idea con determinazione e volontà. C'è lavoro per Almodovar...